Ruta de 5 días por los pueblos más bonitos de Occitania
Aprovechando un puente de 5 días decidimos hacer ruta por los pueblos más bonitos de la región de Occitania. Nos desplazamos en coche desde Madrid, por lo que el día de ida y vuelta perdimos bastante tiempo. Aún así nos cundió bastante para visitar esta bella región de Francia.
Nuestro destino principal era Toulouse, la ciudad más importante de esta región.
Índice de contenido
➭ Toulouse
➭ Cordes-Sur-Ciel
➭ Albi
➭ Carcassonne
➭ Narbonne
➭ Pau
Toulouse
Salimos de Madrid bien temprano, para no pillar ningún tipo de atasco, y cruzamos a Francia por Irún. En esta zona nos encontramos un poco de atasco la verdad pero bueno al final llegamos a Toulouse por la tarde noche.
El primer día visitamos la plaza principal de Toulouse, la plaza del Capitolio. Hicimos este viaje en diciembre, por lo que los mercadillos navideños estaban montados en la plaza. Exploramos otros mercadillos que había cercanos y recorrimos alguna de las calles que había cercanas. De paso aprovechamos a cenar en uno de los puestos que había en uno de los mercadillos.
Para el siguiente día hicimos una ruta completa visitando lo mejor que ver de Toulouse, te dejo enlace AQUÍ.
Tocaba dejar la preciosa Toulouse y emprender una ruta para descubrir los pueblos más bonitos de Occitania. La primera parada que realizamos fue en Cordes-Sur-Ciel.
Este pueblo situado en lo alto de un monte, fue para mí uno de los pueblos más bonitos que vi en Occitania. El entramado de casas y calles totalmente medievales hacen que te traslades a otra época. Coincidió además que justo ese día había nubes bajas y la verdad que le daba un toque muy bonito.
Te aconsejo ir a primera hora, el pueblo está casi vacío, eso sí las tiendas y establecimientos te los encontrarás cerrados, excepto en la parte baja del pueblo. Fuimos sin desayunar y la verdad que hasta que no bajamos nuevamente a la zona más nueva no pudimos desayunar.
Existen varias zonas de parking habilitadas para dejar el coche, tuvimos suerte y pudimos aparcar en uno de los aparcamientos que había cerca de la carretera que cruza el pueblo. Mucho cuidado porque hay zonas donde solo te dejan estacionar un máximo de 30 minutos.
Algo que te recomiendo es que lleves calzado cómodo, puesto que las calles son empedradas e incluso si callejas hay zonas que ni eso. Las calles son empinadas y si cuesta un poco subir, la baja es peor, puesto que tienes que tener aún más cuidado. No recomiendo ir con carrito de bebe.
Una vez terminado nuestro recorrido por este encantador pueblo, pusimos dirección a Albi.
A tan solo media hora en coche se encuentra esta preciosa localidad francesa. Al igual que Cordes-Sur-Ciel Albi cuenta con varias zonas habilitadas de parking. Nosotros decidimos ir hacia el parking de Foirail, que cuenta con una zona gratuita, pero tuvimos suerte y aparcamos en la una zona gratuita antes de entrar al parking.
Fuimos andando hasta el centro que apenas está a unos 5 minutos andando. La verdad que según nos acercábamos y veíamos la impresionante catedral y el entramado de alguna de las calles nos fuimos enamorando poco a poco de esta localidad.
Lo primero que hicimos fue entrar a su majestuosa Catedral de Sainte-Cécile, que desde fuera parece más un castillo por sus increíbles muros. Está considerada la catedral pintada más grande de Europa y la catedral de ladrillo más grande del mundo.
Abren de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 y los domingos de 12:00 a 17:30. Entrar dentro es gratuito, lo único que si quieres ver la parte del coro de canónigos y la sala del tesoro hay que pagar 6€. Nosotros nos conformamos con entrar y admirar las increíbles pinturas que adornan esta magnífica catedral.
Sin duda esta catedral hace que Albi sea uno de los pueblos más bonitos de Occitania.
Muy cerquita de la catedral está la colegiata de Saint Salvy. Es la iglesia más antigua de Albi, del siglo XI. El horario es de 8:00 a 12:00 y de 14:30 a 17:00. Al igual que la catedral la entrada es gratuita. La verdad que después de ver la catedral pues esta iglesia no llama mucho la atención.
Recorre sus calles
Recorriendo el entramado de sus calles vimos que había el típico mercado cubierto. La verdad es que el edificio por fuera es bonito y por dentro también. Si quieres comprar productos típicos de la región de occitania es uno de los mejores sitios donde comprar.
Seguimos con nuestro paseo y como fuimos en diciembre pues no podía faltar un mercado navideño, en el cual aprovechamos a comer en Albi. Aunque nos llovió un poco, en general nos hizo muy buen día, pero te aconsejo si vas en esta época y hay nubes que vayas con un paraguas.
Otras de las mejores cosas que hacer en Albi es captar la panorámica de la ciudad desde el Pont Neuf. Te recomiendo cruzar el puente, pasear por la otra orilla del río Tarn y hay varios miradores que te darán varios puntos de vista. Para luego cruzar nuevamente pero por el puente viejo.
Sólo nos quedaba visitar el Palacio de Berbie, donde está instalado el Museo de Toulouse-Lautrec. El acceso a los jardines del palacio son gratuitos, te aconsejo entrar porque el jardín lo tienen muy bonito.
Y si te gusta la obra de Toulouse-Lautrec te invito a entrar, la entrada cuesta 10€ y te da acceso tanto a exposiciones temporales como a la permanente. Decidimos entrar y ver el museo, la verdad es que es bastante amplio y tienen muchas obras expuestas. También hay salas del palacio conservadas como tal.
Para continuar nuestra ruta ese mismo día terminamos en Carcassonne.
El primer día básicamente lo que hicimos fue dar una vuelta por el denominado «pueblo nuevo». Disfrutamos de los mercadillos navideños y dar un paseo por la ciudad amurallada. La visita más detallada la dejamos para el día siguiente.
Compramos las entradas vía online para visitar el castillo y la muralla, y cogimos la primera hora del día a las 9:30. Madrugamos un poco para ver las calles sin tanta gente y ver como poco a poco despertaba la ciudad y así estar a tiempo para después entrar a ver el castillo.
Te cuento la visita más detallada de qué ver en Carcassonne AQUÍ. Pero te anticipo que sin duda es el pueblo más bonito de toda Occitania.
Una vez terminada la visita pusimos rumbo al último pueblo que decidimos visitar y pasar la última noche en Francia, Narbonne.
Era sábado y nos dijeron que aparcar cerca del centro salía gratis y así fue. En la zona denominada Les Halles de Nabonne hay varios parking al aire libre los cuales tenían la barrera levantada y podías dejar el coche de forma gratuita. Como nos pasó en Albi conseguimos sitio en la calle.
Tenían, como no podía ser menos, junto al Pont de la Liberté todo lleno de puestos de navidad a un lado y atracciones para los más pequeños en la otra orilla del canal. Uno de los puntos donde obtener una foto bonita de Narbonne es desde la Passerelle des Barques. Cuenta además con una curiosidad esta pasarela.
Encontrarás un cartel informativo con un código QR donde puedes activar una cámara para hacerte un selfies desde el puente con la ciudad de fondo. Hazlo, el resultado es muy bueno, luego te hacen una especie de video montaje con esa foto y mola mucho. Además no tienes ni que inscribirte ni pagar nada, es totalmente gratuito.
La siguiente parada fue en la Narbonne Mayor, la plaza principal donde se encuentra el ayuntamiento, el Palais des Archeveques y la vía domitia. El árbol que tenían puesto no dejan ver la antigua vía romana que Narbonne conserva, pero bueno la plaza estaba muy bonita.
Se puede entrar al Palacio Arzobispal, pagando eso sí, y subir a su torre y ver la ciudad desde lo alto. Cerraban al medio día y luego ya no nos apetecía subir.
Pont des Marchands
Dimos un paseo por sus calles y cruzamos el Pont des Marchands, que es el único puente habitado de toda Francia. Y solo nos quedaba ver la catedral de Narbonne.
La Catedral de Saint-Just y Saint-Pasteur, es un templo inacabado. El exterior llama mucho la atención porque se aprecia perfectamente que no se terminó de construir. Entrar al interior es gratis, pero después de ver otras catedrales su interior no llama tanto la atención como la de las otras.
Pasamos la noche en Narbonne y al día siguiente ya pusimos rumbo de vuelta a Madrid. Hicimos parada en Girona como punto de descanso, pero antes de cerrar este post quiero hacer una mención especial. No lo he querido mencionar antes porque no forma parte de la región de Occitania, pero me pareció un punto muy interesante, se trata de Pau.
Pau es una ciudad al sudoeste de Francia, paramos aquí antes de llegar a Toulouse. Está situada a lo largo del extremo norte de los Pirineos. Fue nuestra parada para comer y la verdad que mereció la pena. Pertenece a la región de Nueva Aquitania, por eso no quería confundirlo y meterlo en el bloque de pueblos más bonitos de Occitania.
Hay un paseo llamado Boulevard des Pyrénées con unas increíbles vistas a los Pirineos, además estaban nevados y he de decir que las fotos no hacen justicia a lo que ves con tus ojos.
El entramado de calles y las casas son muy francesas, destaca el Castillo de Pau y la iglesia de Saint Jacques. Tenían varios mercados navideños en las plazas principales y fue una pena que la parada fuera tan corta. He de decir que cuando entras, las afueras son feísimas, puede ser cualquier lugar del mundo. Pero su casco histórico es muy bonito.
Dejamos el coche en un parking de pago que había muy cerca del centro, no quisimos arriesgar mucho más.
Ahora sí cierro esta ruta, que espero que te haya servido de ayuda, por los pueblos más bonitos de Occitania. Cualquier consulta no dudes en dejar un comentario y te ayudaré en lo que pueda.
Qué ver y hacer en Mont Saint-Michel
Sígueme
14 cosas que ver en Toulouse
Qué ver en Carcassonne
12 cosas gratis que puedes hacer en París
Contacta conmigo






















