En este artículo te cuento qué ver en Furong, cómo fue nuestra visita y qué me pareció este pequeño pueblo, que aunque no necesita varios días para conocerlo, sí creo que merece al menos una tarde y una noche dentro de una ruta por China.
Después de recorrer Fenghuang, nuestra ruta por China continuaba hacia Furong, otro de esos pequeños pueblos históricos que tenía muchas ganas de conocer.
Llegamos a Furong sobre las 15:00, así que teníamos toda la tarde por delante para descubrir el pueblo. Al igual que en Fenghuang, Furong cambia bastante cuando se encienden las luces y, además, dormir allí nos permitió levantarnos al día siguiente sin prisas y continuar nuestra ruta hacia la montaña de Tianmen.
🧭 Índice de la guía
➭ 🎟️ La entrada a Furong Ancient Town➭ 🏮 Primer paseo por Furong Ancient Town➭ 💦 La primera vista de la cascada de Furong➭ 🌊 Cruzando por debajo de la cascada➭ 🌉 Caminando junto al río➭ 💃 Furong de noche: espectáculos y luces ➭ 🌃 La cascada de Furong iluminada ➭ 🗺️ Mapa de Furong ➭ 🏨 Dónde alojarse en Furong ➭ 🏮 ¿Merece la pena visitar Furong?Llegamos al hotel sobre las 15:00 y, justo cuando estábamos preparados para salir, comenzó a diluviar. Pero teníamos poco tiempo para disfrutar de Furong, así que paraguas en mano decidimos salir igualmente.
Nosotros ya llevábamos la entrada incluida al viajar con una excursión organizada. Sin embargo, si visitas Furong Ancient Town por libre, debes tener en cuenta que para acceder al área turística necesitas comprar la entrada.
Además, no es un ticket que utilices únicamente para visitar la cascada de Furong. La entrada da acceso al conjunto del área turística y tendrás que llevarla contigo durante la visita para poder acceder a las diferentes zonas.
En nuestro caso, el ticket tenía una validez de tres días, algo bastante práctico si haces noche en Furong, como fue nuestro caso. Así puedes entrar y salir durante esos días sin tener que volver a comprar la entrada.
Pasamos el primer control de acceso y comenzamos a caminar por Furong Ancient Town, con la fortuna que dejó de llover.
Nuestra primera parada fue Baishoutang Plaza, una amplia plaza que durante el día funciona como uno de los puntos de paso principales, pero que cobra bastante más vida cuando llega la tarde. De hecho, por la noche se realizan diferentes espectáculos en esta zona.
Rodeando la plaza encontramos el Hand Waving Hall, un curioso corredor cubierto de dos alturas que forma parte del conjunto arquitectónico de Furong.
Continuamos caminando hasta llegar a Copper Column Garden, donde se encuentra una réplica de la famosa Columna de Cobre de Xizhou.
Esta columna tiene un significado histórico bastante interesante. Según la tradición, marcaba la frontera entre dos territorios y, después de una guerra, ambos bandos sellaron su acuerdo mediante un pacto en el que bebieron sangre como símbolo de paz y unidad. Las esculturas que podemos ver en este espacio representan precisamente esa escena.
Seguimos nuestro camino hasta encontrarnos con el Tuwang Bridge, uno de los puentes tradicionales más bonitos que ver en Furong. El puente cruza el río y, como ocurre con muchos rincones de este pueblo, sirve además como uno de esos lugares desde los que simplemente merece la pena detenerse un momento y disfrutar del paisaje.
A estas alturas ya se nos había hecho bastante tarde y tocaba parar para comer. Encontramos un restaurante con vistas al río, donde además de comer bastante bien pudimos disfrutar de unas vistas estupendas. Como hago habitualmente, dejaré señalado en el mapa del final el restaurante donde comimos por si quieres echarle un vistazo.

Después de comer continuamos nuestra ruta hacia uno de los grandes protagonistas de qué ver en Furong, su famosa cascada.
Para llegar hasta uno de los mejores miradores tuvimos que volver a pasar por un control donde nos solicitaron nuevamente la entrada. Y mereció completamente la pena, porque desde este punto tuvimos una de las mejores panorámicas de todo Furong, con el pueblo construido sobre la montaña y la cascada como protagonista.
Aquí creo que merece la pena tomarse un poco de tiempo. Más que limitarse a hacer la típica foto y continuar, el conjunto que forman las casas, el río y la cascada es realmente espectacular.

Pero ver la cascada desde arriba no era suficiente. Desde allí pusimos rumbo a Chu-Shu Waterway Trading, el recorrido que permite bajar hasta la parte inferior y pasar literalmente por debajo de la cascada.
Y aquí empezó una de las partes más divertidas de nuestra visita.
El camino pasa justo por debajo de la caída de agua y, dependiendo de por dónde pase el agua, tienes bastantes posibilidades de acabar mojándote. Así que si visitas Furong y haces este recorrido, mejor ir concienciado de la posibilidad de salir un poco mojado.
Después de cruzar por debajo de la cascada salimos al otro lado y continuamos por el Covered Bridge, un bonito puente de madera construido junto a la pared de la montaña.

Desde aquí empezamos a callejear de nuevo por las calles del casco antiguo, disfrutando de su entramado de calles que permite ver otra perspectiva de Furong.
Volvimos a pasar por el Tuwang Bridge, aunque esta vez decidimos bajar hasta la parte inferior para cruzar el río utilizando los pilotes de piedra.
Si has leído mi artículo sobre Fenghuang, probablemente esta escena te resulte familiar, porque allí encontramos algo muy parecido. Es una forma bastante curiosa de cruzar el río y, además, otro de esos pequeños detalles que hacen que recorrer estos pueblos sea más entretenido que simplemente ir de un monumento a otro.
Seguimos caminando a ras del río hasta llegar a los llamados Rock Jumping, otra zona de piedras colocadas sobre el agua que permiten cruzar de un lado al otro.
A estas alturas ya llevábamos unas cuantas horas recorriendo Furong Ancient Town, pero todavía nos quedaba una de las partes que más ganas tenía de ver, Furong de noche.
Sobre las 19:00 volvimos a Baishoutang Plaza, ya que media hora después comenzaba uno de los espectáculos de baile.
Además, el día empezaba a llegar a su fin y la plaza iba cambiando completamente de aspecto. El escenario comenzó a iluminarse y poco a poco toda la atención se centró en el espectáculo.
La verdad es que estuvo bastante entretenido. Como llegamos con algo de tiempo conseguimos sentarnos, aunque durante el espectáculo había momentos en los que la gente se levantaba para verlo mejor.
Y llegó el momento que menos esperaba, sacaron al público a bailar.
Y claro… no pude resistirme.
Así que acabamos bailando allí con todo el mundo. Una de esas situaciones que no tienes planeadas cuando viajas, pero que precisamente por eso terminan convirtiéndose en uno de los recuerdos más divertidos del viaje.
Por cierto, justo al lado de Copper Column Garden también comenzaba otro espectáculo. Nosotros no llegamos a verlo porque ya estaba empezado y preferimos aprovechar para recorrer Furong de noche, pero si no llegas a tiempo al espectáculo de la plaza, tienes otra opción prácticamente al lado.
Después del espectáculo retomamos nuestro paseo para volver a ver la cascada de Furong iluminada.
Regresamos hasta el Covered Bridge, el mismo lugar donde habíamos terminado después de cruzar por debajo de la cascada, aunque esta vez simplemente nos acercamos para disfrutar de las vistas y hacer algunas fotografías.
Y aquí sí que se entiende por qué recomiendo hacer noche en Furong.
La cascada, las casas iluminadas y el río crean una imagen completamente diferente a la que habíamos visto unas horas antes. Furong de día es bonito, pero de noche tiene una atmósfera completamente distinta.
Para terminar el día fuimos a cenar a uno de los restaurantes que tienen vistas directas a la cascada. Hay varias opciones en esta zona y, sinceramente, creo que cualquiera puede ser una buena elección porque todos tienen una ubicación privilegiada.
Yo dejaré marcado en el mapa el restaurante donde cenamos. Las vistas desde nuestra mesa eran estupendas, aunque los restaurantes que están justo al lado también ofrecen perspectivas muy parecidas.
Después de cenar tocaba regresar al hotel. Al día siguiente tocaba madrugar para continuar nuestra ruta hacia la montaña de Tianmen, pero esa aventura ya la cuento en el siguiente artículo.


Para nuestra noche en Furong nos alojamos en el Baihe River Valley, un alojamiento situado dentro de la zona turística de Furong Ancient Town y bastante cerca del centro.
Sobre el papel, la ubicación es muy buena. Sin embargo, mi experiencia con el alojamiento fue bastante peor que la que tuve en el resto de hoteles de esta ruta por China, y por eso no sería mi primera opción si volviera a Furong.
La habitación era bastante más modesta que las de los alojamientos anteriores. Tenía lo básico, como zapatillas, cepillo para el pelo, productos de aseo, agua de cortesía. También disponía de lavadora y secadora, algo que siempre viene bien durante un viaje largo.
La cama, además, era bastante dura y el aire acondicionado estaba muy frío. No tenía nevera y la televisión era bastante pequeña. Y la ducha y el WC compartían el mismo espacio, por lo que si te duchabas ir al WC podía ser algo engorroso.
Pero, sin duda, lo que peor recuerdo fue el desayuno. Fue con diferencia el peor de todo el viaje. Se quedaron sin café, apenas había opciones que nos apetecieran y nos ofrecieron una especie de jiaozi que ninguno quiso. También tenían unas rebanadas de pan de molde envasadas individualmente, pero ni siquiera había leche para acompañarlas.
Al final decidimos salir del alojamiento y comprar algo en una tienda de conveniencia para poder desayunar.
En mi caso, no sería un alojamiento que recomendaría especialmente. Su principal ventaja es la ubicación, especialmente si quieres dormir dentro de la zona turística y estar cerca de los principales puntos de qué ver en Furong.
De hecho, las valoraciones actuales de otros viajeros son bastante buenas y destacan precisamente su ubicación, limpieza y servicio, por lo que mi experiencia parece ser bastante más negativa que la media.
Por eso, si decides reservarlo, yo prestaría especial atención a las opiniones más recientes y al tipo de habitación. Para una sola noche puede cumplir su función, pero después de haber probado otros alojamientos durante nuestra ruta por China, este fue sin duda el que menos me gustó.
Después de haber visitado tanto Furong como Fenghuang, creo que son dos lugares que merece la pena incluir en una ruta por esta zona de China, pero teniendo claro que ofrecen experiencias diferentes.
Furong es bastante más pequeño y sus principales atractivos están concentrados alrededor de la cascada y del casco antiguo, por lo que se puede visitar en menos tiempo. Precisamente por eso, si vas con el tiempo justo, yo dedicaría más tiempo a Fenghuang.
Eso sí, en mi caso hacer noche en Furong me parece una muy buena opción. Poder recorrerlo durante la tarde, verlo iluminado cuando cae la noche y levantarnos al día siguiente para continuar la ruta nos permitió disfrutar de sus dos caras sin tener que hacerlo todo con prisas.
Así que, si tienes tiempo suficiente, yo incluiría los dos. Pero si tienes que elegir porque vas justo de días, personalmente priorizaría Fenghuang y dejaría Furong para otra ocasión.
Para nosotros, además, Furong fue la última parada antes de continuar hacia Tianmen Mountain, así que nos vino perfecto como punto intermedio dentro de la ruta.
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