Uno de los productos más típicos que puedes encontrar en la isla de São Miguel es la piña de las Azores. Muy cerca de Ponta Delgada encontrarás varias plantaciones de piñas que puedes visitar para conocer cómo se cultiva esta fruta de una forma bastante diferente a la habitual.
Las piñas de las Azores se cultivan en invernaderos de cristal, una técnica que permite controlar las condiciones de cultivo y producir esta fruta a pesar del clima de la isla. Además, la visita es bastante sencilla y no te llevará demasiado tiempo, por lo que me parece un plan muy interesante para incluir en cualquier ruta por São Miguel.
Durante nuestro viaje visitamos dos plantaciones de piñas en Ponta Delgada: la Plantación de Ananás Arruda Açores y la Plantación de Ananás dos Açores. En esta guía te cuento cómo fue nuestra experiencia en cada una, cómo son las visitas, qué puedes encontrar en ellas y qué productos de piña puedes probar o comprar.
La piña se cultiva generalmente en lugares de clima tropical, aunque durante el siglo XVIII se extendió hacia Asia y Europa. Originariamente, las piñas tropicales fueron utilizadas como plantas ornamentales debido a su forma, pero a principios del siglo XIX la producción de piñas en São Miguel comenzó a aumentar, aprovechando la riqueza del suelo y la humedad de la isla.
A diferencia de otros lugares, las piñas de las Azores se cultivan bajo invernaderos de cristal, que están encalados (blanqueados con cal) para regular la incidencia de la luz. Las plantas se cultivan en dos hileras de terreno separadas por un pasillo de piedra que facilita el acceso a todo lo largo del invernadero.

Cada planta produce una sola piña en un proceso que dura aproximadamente 18-20 meses. Este tiempo se divide en seis fases de crecimiento, que dependen de la evolución de la planta y que implican el traslado de un invernadero a otro.
La primera fase del cultivo comienza con la selección de los bulbos de las plantas que han dado frutos anteriormente. Es una forma de selección genética, ya que el objetivo es elegir los mejores ejemplares y desechar el resto. Una vez plantados, hay que esperar alrededor de 13 meses antes de trasladarlos a otro invernadero.

Concluidas las fases 1, 2 y 3 llega uno de los momentos más curiosos del proceso. Se procede con la “fumigación” de todo el invernadero durante aproximadamente una semana utilizando humo, con el objetivo de conseguir que la floración se produzca de forma homogénea, rápida y eficaz.
Tras la floración, se cortan algunas hojas de la piña para ayudar a la planta a crecer y madurar antes de la cosecha. Finalmente, cuando la fruta alcanza el punto adecuado de maduración, comienza la recolección de las piñas destinadas principalmente al consumo local.
Una de las cosas que más me llamó la atención durante la visita es precisamente comprobar todo el trabajo que hay detrás de una fruta que estamos acostumbrados a encontrar fácilmente en cualquier supermercado.
No puedes pasar por la isla de São Miguel sin visitar al menos una de estas increíbles plantaciones. Están muy cerca del centro de Ponta Delgada y la visita no requiere demasiado tiempo.
Durante nuestro viaje visitamos la Plantación de Ananás Arruda Açores y la Plantación de Ananás dos Açores. Esta última incluso puedes visitarla andando desde Ponta Delgada. A continuación te cuento cómo fue nuestra experiencia en cada una de ellas.
La Plantación de Ananás Arruda Açores, conocida también como La Arruda, se encuentra en el barrio de Fajã de Baixo, a unos 5 kilómetros de Ponta Delgada. En coche tardarás alrededor de 10 minutos y puedes encontrar sitio para aparcar en la misma calle de la plantación.
Cuando nosotros salimos de la visita vimos llegar un autobús lleno de gente que entraba a conocerla, así que también es una opción si visitas la plantación mediante alguna excursión organizada y no tienes coche.
La entrada a esta plantación de piñas de Ponta Delgada es gratuita y debe su nombre a su fundador, Augusto Arruda.

Nada más entrar, a la izquierda encontrarás la tienda. Allí nos dieron un pequeño folleto donde se explican las distintas fases por las que pasa la piña hasta llegar a su maduración. El folleto estaba en inglés y portugués, aunque se entiende bastante bien.
La visita es libre y muy sencilla. Los invernaderos están colocados de forma que crean una especie de pasillo por el que puedes ir recorriendo la plantación. En el exterior de cada uno encontrarás un cartel que indica la fase de crecimiento en la que se encuentran las piñas, aunque solo podrás entrar en aquellos invernaderos que estén abiertos.

Cuando nosotros estuvimos había bastantes invernaderos abiertos, por lo que pudimos ver las diferentes fases de crecimiento de la piña. Después de haber leído sobre todo el proceso de cultivo, poder verlo directamente en los invernaderos me pareció una de las partes más interesantes de la visita.
Al terminar el recorrido te recomiendo pasar por la tienda. Puedes encontrar todo tipo de souvenirs relacionados con la piña, desde licor de piña, elaborado con una receta exclusiva de la familia, hasta productos y regalos como bordados regionales tradicionales y artículos de decoración.

Dentro de la tienda puedes degustar un chupito de licor de piña y, además, en la parte exterior hay una terraza donde puedes sentarte y pedir algo.
Nosotros aprovechamos para tomar un zumo de piña, que la verdad es que estaba muy rico. En aquel momento nos costó unos 3 € y también tenían bizcocho de piña y algún otro producto elaborado con esta fruta.
Si después de recorrer los invernaderos te apetece probar algo de piña, esta terraza es un buen sitio para hacer una pequeña parada antes de continuar con la visita.
Por el contrario, la Plantación de Ananás dos Açores está mucho más cerca del centro de Ponta Delgada, no muy lejos del Mercado de Graça. Si no tienes coche puedes llegar andando desde el centro y, si vas en coche, hay aparcamiento gratuito dentro de la plantación. Nosotros no lo sabíamos y aparcamos fuera, pero cuando entramos vimos que había bastante sitio para dejar el coche.

Nada más entrar encontrarás un pequeño puesto donde una chica nos explicó cómo funcionaba la visita. Al igual que en la plantación anterior, la visita es libre y gratuita.
Esta plantación me pareció algo más grande, o al menos los invernaderos están más repartidos por el terreno. Durante nuestra visita vimos llegar varios autobuses con grupos a los que hacían visitas guiadas, mientras que el resto de visitantes podíamos recorrer la plantación por libre.
Primero empiezas recorriendo los invernaderos que están en uno de los lados de la plantación. Cuando nosotros fuimos solo había dos abiertos, aunque después puedes continuar hasta otra zona donde hay una pequeña carpa en la que puedes ver la piña en sus diferentes fases de crecimiento.
Además, en esta zona encontrarás códigos QR que puedes escanear para conocer más detalles sobre cada una de las fases del cultivo. Me pareció una forma sencilla de completar la visita y entender mejor todo el proceso que hay detrás de las piñas de las Azores.
Al finalizar la visita encontrarás una carpa donde te ofrecen probar un chupito de licor de piña acompañado de un poco de mermelada de piña. También tienen otros productos que puedes comprar o tomar allí mismo.
Ya que estábamos allí decidimos probar el helado de piña y tomar un zumo de piña. Antes de irnos también compramos mermelada de piña y una botella de licor de piña para llevarnos a casa.
Si comparo las dos plantaciones que visitamos, en la Plantación de Ananás Arruda Açores lo que más me gustó fue que había más invernaderos abiertos y pudimos ver mejor las diferentes fases del cultivo. En cambio, en Ananás dos Açores me gustó que puedes comprar una piña allí mismo, además de tener la zona con los códigos QR y los productos para degustar.
La verdad es que visitar estas plantaciones de piñas de Ponta Delgada fue toda una delicia y creo que es una visita muy recomendable para conocer una de las producciones más curiosas de São Miguel.
Después de visitar las dos plantaciones, creo que merece mucho la pena incluir al menos una de ellas en una ruta por São Miguel. Las visitas son gratuitas, no llevan demasiado tiempo y permiten conocer de cerca cómo se cultivan las famosas piñas de las Azores.
Nosotros visitamos tanto Ananás Arruda Açores como Ananás dos Açores y, aunque las dos tienen sus diferencias, me gustaron ambas. Si tienes tiempo, visitaría las dos porque están relativamente cerca de Ponta Delgada y la experiencia es diferente en cada una.
Si solo tienes tiempo para visitar una, tampoco creo que te vayas a equivocar. Al final, lo más curioso es entrar en los invernaderos y comprobar todo el proceso que hay detrás de una piña que normalmente compramos directamente en el supermercado sin pensar demasiado en cómo se cultiva.
Además, si eres tan fan de la piña como nosotros, puedes aprovechar la visita para probar algunos de los productos que elaboran allí, como el zumo, el helado, la mermelada o el licor de piña.
Para mí fue una de esas visitas sencillas que no requieren mucho tiempo y que terminan convirtiéndose en un pequeño descubrimiento durante el viaje por las Azores.
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